
Es sorprendente ver quienes fueron los clasificados a las semifinales de la copa américa dado a que perdieron todos los que iban como favoritos en cada partido, en primera instancia vimos como nuestro equipo de sangre Colombia perdió frente al seleccionado de Perú, de lo cual hablaremos más adelante, luego fue el turno de Argentina frente a su rival de patio Uruguay en el clásico de la Plata, acto seguido pierde otro monstruo Brasil frente al seleccionado de Paraguay y por último la mayor sorpresa los patriotas Venezuela vence al seleccionado de Chile, este es solo un abre bocas de lo inesperado que puede ser la final de este certamen.
¡¡¡Jugamos como nunca, perdemos como siempre!!!, esta es una frase muy común en los aficionados de la selección Colombia, puesto de que siempre se ve una gran mejoría en el equipo pero nunca se dan los resultados, y esto es gracias a que, no sabemos, ¿ serán los medios?, o ¿el técnico?, o mas bien ¿los jugadores?, creo que un poco de cada uno, pues los medios hacen crecer simétricamente a los jugadores y estos por estar de lucidos no hacen las cosas bien, por el otro lado el técnico que amenaza a los jugadores con que si no clasifica renuncia a la directiva del mismo, otra presión para los jugadores, y por otra parte el tipo de juego de los jugadores dado a que como la mayoría juega en el extranjero no se entienden en la cancha, esto me hace acordar de unas palabras que dijo Fernando Miembro periodista Argentino, que se deben de formar equipos con una sola base de fútbol, quiero decir jugadores de la misma copa nacional, eso no quiere decir no no hallan jugadores que jueguen en el extranjero, si no que la mayoría tengan un tipo de juego definido.
Lo anterior esta demostrado con los resultados obtenidos en los cuartos de final, donde los equipos con identidad de fútbol clasificaron a la fase de semifinales, y teniendo en cuenta que lo que lograron lo obtuvieron con sacrificio y esfuerzo, porque de lo contrario el arquero de Paraguay no se hubiera convertido en figura frente a Brasil, o los contragolpes de Perú no fueran sido efectivos, y la garra charrua no hubiera corrido los 120 minutos, mientras que los Argentinos estaban agotados, esto es esfuerzo en equipo, es lo que necesitamos.

PABLO RICARDO MANJARRES CUESTA
Administrador de Empresas
U de A













